martes, 14 de julio de 2009

Sólo una ola puede tanto...


Absorta en el muelle,

la ventisca despierta mi admiración.

El chubasco reitera su acoso,

hasta empapar mis ropas,

la piel bronceada, la colorida reposera...

Cada ola trae afanosa

la diversidad del encanto.

Incólume se yergue
ante la fuerza del viento,

que la somete sobre la arena.

Con bronca, hilvana un nuevo intento.

De mayor altivez.

Condensa su prodigio en caldeado vientre

y un murmullo pesado anuncia

su ferocidad despierta.

En espléndida cumbre

se dibuja erguida y nívea.

Arremete en el vacío de un instante

para sorprender a los peñascos.

Se esmera en un galope inusitado.

¡Rompe contra ellos

y se eleva

en el despliegue de mil gemas

transparentes, saltarinas!.

Vuelve a su cauce

en sedosos hilos

y desposita sobre el arenal

las opulentas medusas que,

indefectiblemente,

anuncian cambio de tiempo.


Piriápolis -Uruguay


Santuario del universo.

Escenario de mística belleza.

¡Morada de Dios mismo!.

Estallido de sensaciones.

Convocante armonía en cada ocaso.

Es un rito que se atesora celosamente.


Suspenso conciliador.

El necio se evade, el sabio medita.

Lentamente la gente

se reúne en la playa

mirando al poniente.

El horizonte devora al sol

como quien roba el más caro tesoro.

Se aloja el misterio.

El viento regresa historias

en el hilo de su voz

y danzan las gaviotas sobre las olas.

Se apaga la tarde.

Lentamente, llegan los yoguis,

posan en oración.

¡ES UN SALMO EL ATARDECER!

salmo en virtuosa pleitesía al Creador.

¡Es un instante...cesan los latidos!

brota soberano el cancino aplauso

cuando el sol pisa el firmamento.

Despedida y gratitud por una jornada más.

Bella, luminosa o no, EN PAZ.




P/D Es un verdadero rito en Piriápolis, es maravilloso, agradecer en cada ocaso,con un aplauso lento, reverente, al sol y al Creador, por un día más concedido.Visítelos, compruebe.

lunes, 13 de julio de 2009

Actitud



Todo se resiste

a ser OBRA DE ARTE

hasta que el arte de tu mente

deja de resistirse

a ser obra.

¡Quédate Jesús!



Tu voz anda en la tierra

y es TU PALABRA estrella

que hace de la vida un salmo.

¡No te vayas! ¡quédate!

Abre la noche que nos cierne

rescíndenos de la muerte cotidiana.

Nos avasalla el mal

y se nos arrodilla el alma

en súplicas.

Delicia



Con pluma lenta escribo

y de terciopelo.

Para no rozarte el alma

ni con el hilo tenue

de un suspiro.

La mesa


Es el altar de la familia.

Es ese lugar

donde lo humano y lo divino

se nutren mutuamente

en el darse.

Comunicación

de dimensión profunda.

Ünica.

Aromas, sabores, secretos.

Intuición, anécdotas y sonrisas.

Sonidos insustituibles:

los cubiertos en el plato,

el cristal, las bebidas que servimos,

el crujir del pan fresco

o las tostadas,el "sshhh" de la soda.

Conjuro de voces de todas las edades.

Confidencias en tono bajo,

carcajadas estridentes,

las preguntas, el asombro...

¡La mesa familiar!

tan sublime como el amor,

como las uvas en cognac

que ofrecía mi suegra.

La mesa...

dulzura con sorpresas

¡el sello del hogar!

Canción de cuerdas



Arrulla mi dolor, música de álamos.

Embelesa a la brisa para que me cante.

Un abismo de angustia me consume

y sólo tu alegría obra el gran milagro.

El desamor y la vigilia me superan

y ansío canción de cuerdas para mi remanso.

Desazón


Condena la memoria su aguijón.

Punza desafiante

al evocar su íntimo secreto.

Lo evoca

y en sólido respeto

la emoción mutante

decanta,

porque como recuerdo errante

ve fraguado su cimiento.

Talento



En la nada

está el vuelo cretivo.

El artista la toma,

la invade, retoza en ella

y en la sutileza del ser,

inventa la maravilla

que, ni él mismo cree.

¡La virtud es soberana!

sólo necesita el escenario.

Tu amor



Tu pecho...

golfo donde hallo sosiego.

Sobran las palabras

y una canción nos une

en terciopelo de ternura.

Donde duda la noche entre realidad y fábula

la nieve dispersa capullos de algodón.

El polen se contrae

retiene sus virtudes

y aprendemos del entorno

el milagro de amor.

En tibio recodo

la emoción sueña

su delicada sinfonía.

JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?