domingo, 16 de agosto de 2009

Siempre aliciente


Socava el ensueño

tu consabido desafío

de herir mi alma.

Mi corazón prodiga caricias

para enmendar tu falta.

Deambulas perdido...

no sucumbes,

en mordaz argucia

de astuto resabio

te retuerces,

indómito.

Te ignoro.

mi alma silente

pide al cielo sosiego interior.

¡Dios propicia el milagro!

alienta mi savia en paz.

Ante la luz de mi rostro

quedas absorto...

¡Y desapareces!

Al alcance de la mano

Tapizan la pradera

las violetas

y en la hamaca de soga, Sofía,

se embriaga con aroma de azahares.

El milagro es compartido

con jazmines, orquídeas y narcizos

que absuelven el ultraje de los tiempos.

La pulpa madura de las frutas

dispersa su fragancia

en la mañana campestre

y redime la soledad andante

entre hojas y pisadas.

Camina Sofía...

Deja mansedumbre en su huella

entre rosas mosquetas y junquillos.

El ruiseñor suma presencia

con sus trinos

y la higuera,

ni áspera ni fea,

ostenta brevas moradas

que sutilmente prueba la doncella

y devela su rostro la dulzura.

Sofía sólo piensa:

¿Qué hortelano puede donar

tanta divina exhuberancia

si no el Creador?


Aflicción

¿Qué te aflige, pequeña,

de la vida?
¿Sabes que cada ocaso
carga los grises del ayer;
como blancas palomas
esas penas echan vuelo
y el mismo sol de la mañana
las borra
como se borran tus lágrimas
del pañuelo…?

sábado, 15 de agosto de 2009

Cual jerez de la frontera

Crece el alma en sentimiento

cuando inquieto el pensamiento

en llanto intenta romper.

¡Es tu ausencia la agonía!

y la angustia en su hidalguía,

imposible de vencer.

Cae la tarde y en su hastío

provoca hondo un vacío

que enardece a su merced.

Recurrente, arreo nubes

que hasta el cielo rojo suben,

en lobreguez.

Mi alma goza en recordarte...

¡tan ecuánime

y distante en tu altivez!

que te huelo y te degusto

emblemático, imperante,

muy dulzoso y dominante...

¡Te pareces al jerez!

En la verde primavera

prodigioso es tu linaje...¡de temer!.

Reencuentro

Avanza desolado.

Cruza el puente sin mirarlo,

absorto, desvalido

y en su mente

un amor nunca olvidado.

Al retomar el camino agreste

asoma entre piedras, el hilo acuoso,

donde sacia su sed, de rodillas,

y refresca un fruto

de corazón meloso.

Cruza el vado,

breve alcantarilla

y vuelve a subir la cuesta

¡y la padece!

el camino del Sepulcro le parece

por lo duro, empinado

y sin estrella.

En lo cóncavo de una roca se guarece

y mengua el cansancio, recostado.

¡Sueña verla sentada, a su lado!

mimándolo como sabe no merece

y despierta asustado por el viento

que lo agrede

en enemistad perenne.

Baja la cima, columna endeble,

carga en sus hombros desaliento,

zozobra, inquietud y hasta lamento

por desandar lo que feliz,

y junto a ella, ha compartido.

Sabiendo que fue él

quien más ha herido

el corazón de su siempre bien amada.

¡Y de pronto la ve!

¡ahí sentada!

en las gradas del viejo anfiteatro.

Se abrazan en ternuras y emociones...

presagian un amor pródigo y santo.

Asombro


Nos vimos...

Y te envolviste en mi ternura

como quien ajusta el echarpe

a su cuello,

para sentir su calidez.

Sentí que era

como un plato de sopa

que llegaba a tu vida,

después de haberte saciado

con manjares finos.

O quizás,

la última hoja de un block

de cartas de amor,

sobre la que cuesta deslizar la pluma

porque ya todo se ha escrito.

¿Una escoria en tus retinas?

¿migajas sobre un mantel?

A primera instancia

todo eso creí.

Pero un misterio diáfano

fue abriendo caminos.

Perplejidades.

Como una canción que se va y vuelve

al ritmo de la brisa.

Imprimías indelebles tatuajes

a mi corazón, cada atardecer,

con mayor fuerza.

Moldeabas sutilmente a un hombre nuevo.

Ductilidad en el trato.

Actitudes nobles regodeaban

tu autoestima.

Crecías manso y cariñoso.

Nos completamos en lo alegre

como en lo padecido.

Colmaste de cariño

todos los rincones de mi casa.

¡Fue un milagro!

Así dijiste:

¡Recién conozco el verdadero amor!

El regalo más preciado


¡Es tan doliente el llanto

(que hasta el sordo lo palpita)

cuando un bebé dentro de un manto

a su madre llama y grita...!

Que ni el mudo oculta y calla,

ni menos un ciego entiende,

la herida que al niño hiende

esa madre tan canalla,

que a su propia carne vende

por no verse más "encinta".

¡Es impagable sentir

la panza "pateando vida"

de un ángel que trae consigo,

trabajo, amor y comida!

Comida del cielo enviada

¡bendición a borbotones!

vidita que llega a colmar

de dicha los corazones.

¡Feliz de aquélla que sienta

crecer en su cuerpo amores!

Amores que son dolores

cuando se siente nacer

ese tan divino ser

que esperan mamá y papito

y consideran BENDITO

el regalo del Creador;

al ver que donde hay amor

debe una vida ofrecer

como premio, sin valor,

y a los padres enaltecer.

viernes, 14 de agosto de 2009

Vilipendio



Una mirada azarosa basta.


¡Siempre fue igual!


El ego apabullante del hombre.


Narcisista.


En antaño,


martirios de indias


como "botín"...


Terror " delicado"


de cobardes que ocultaron


sus sacrílegos romances


en las sombras.


¡ Y se dicen "el sexo fuerte"!


Cuando no tuvieron la dignidad


de confesarse los más débiles...


Hoy es igual.


Estupor cernido en las calles,


en cada rincón,


navegando y apareciendo entre niños


en la intimidad de los hogares


para someterlos a sus bajezas.


Lo único bueno, de esta historia


siempre repetida,


¡es que hay UN JUEZ


insobornable y justo!


jueves, 13 de agosto de 2009

Raconto

Reconforta leer a los grandes, sean filósofos, científicos, músicos, escritores, escultores, pintores...
Y digo "grandes", no por haber recibido un premio, sino por el ingenio que compendian, trasmiten, producen.
Merecimientos individuales que cosechan a través de su peregrinación; ese estado de gracia que se alcanza después de mil caídas y logros, con ánimo dispuesto a reanudar el tránsito a pesar de los avatares cotidianos.
El amor, la nostalgia, la audacia y hasta la ironía con que cada ser define su mágica vibración y amerita su lucha, por cumplir la misión propuesta desde lo alto.
La forma en que se presdispone para sentir que el universo vibra en armonía con la diversidad y aborda el paso concomitante, que lo lleva a una nueva experiencia.
Uno aprende de ellos el ánimo concreto con que se paran ante la vida y no decaen ni se revelan. Resuelven, se ingenian, cambian rumbos...
La vida nos toca, pasa y deja su estela en diáspora incesante.Nosotros debemos inventar el proceso de adaptación para unirnos en armonía y no ser golpeados distraídamente, ni sometidos a responder con actitudes intrascendentes y vanas.
En la conducta humana todo trasciende...
la alegría, el desconcierto, la emoción, el llanto, el baile, el canto, TODO tiene vibración que emana del alma y busca dispersión.
El conocimiento racional, la percepción, el silencio del que escucha atentamente, lo accesible y lo inaccesible, la espera del que sueña, la impaciencia del desorbitado, la entrega en el dar. Dar desde el corazón, en lo simple y en lo esencial, la sombra de la incertidumbre, el temblor de la duda, el temor, lo raro y lo habitual, TODO nos toca, nos influye o no, en la esencia sensitiva y de acuerdo a cómo estemos preparados para responder, será o no, el cimbronazo final. Todo depende de nuestros reflejos ante los estímulos del vivir.
Por eso es bueno leer a los grandes. He leído muchísimo. He reído y llorado con cada personaje, por sus luchas y su empeño, su coraje y su reflexión. Creíble o no, aceptable, reñida... la forma en que cada uno resuelve sus dramas, es inagotable.
¡Y a veces creemos que el mundo se acaba en una noche de angustias o incertidumbre...!
En la robustez del universo, se han probado los sistemas más diversos e inverosímiles; se suscitan las más diversas reacciones ¡ y es tan divertido leerlas!
además de que así se propician conductas más variadas aún y vemos que la vida es eso: transitar, probar, intentar,caer, levantarse mil veces de modo diferente y en cada uno de ellos sorprendernos, disfrutar y ser capaces de estallar en una carcajada final que nos prepare a vivir mejor y se compendie como sana lección.
Ya me explayo con lo que he rescatado de los GRANDES, si querés compartirlo, te va a gustar... besito.

HERMANOS

Los une la tragedia

que precipita el desenlace.

Pero cada ser vibra

sensiblemente y en exclusivo

ante el estímulo

del mundo que le toca en suerte.


Uno,

se acerca a la sordidez

que se impuso ante su familia.

El otro

se esmera por los afectos

que la familia entrega.

Cada cual procura

lo que su criterio le dicta

para la integridad del ser.


La vida es eso.

Biodiversidad

aún entre hermanos

por los que trascurre

idéntica savia...

JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?