jueves, 3 de enero de 2013

SINCERIDAD


Hay días bellísimos y otros distintos., que no por serlo son peores,
simplemente comienzan siendo raros y finalizan como si  pisáramos
los soñados umbrales del Absoluto.
La causa, es el sello más intenso que el transcurrir cotidiano
nos depara.
Que asumimos obedientes a la voluntad divina.
Es "eso" que, aunque trencemos tientos de paciencia y sumemos a ello
el esfuerzo sublimado  ¡no podemos vulnerar!
Y al dialogarlo con la almohada me reitere que
NO FUE COMO YO INTENTABA.
¡PERO EN LA TRISTEZA TODO SE VUELVE ALMA!.
Sólo la tenue luz de luna menguante me ilumina.
Pero siempre, siempre sé que el Espíritu está conmigo. Y ÉL guía ese sentir.
Tal vez peca de indiferente porque insiste conque me esmere en resolver mi pena;
sabe que deliro en ideas utópicas
 ÉL ME QUIERE CONCRETA.
Es que, como todo mortal y al decir de mi admirado y querido Borges,
toda vida ofrece "el jardín de los senderos que se bifurcan"
 lo que me inserta en el mundo de la ambigüedad,
de la indecisión.
Aunque sea así, en medio del desorden cerebral y hormonal que me provoca,
siempre llego al resplandor del Paraíso que Dios nos promete.
Como aquél profundo y perfecto pensamiento
de Coleridge,
del que Borges opinara que
"...tiene la integridad y la unidad de una meta"
y dice:
"...Si un hombre atravesara el Paraíso EN UN SUEÑO,
y le dieran una flor como prueba de haber estado allí
y si al despertar encontrara esa flor en su mano...
¿entonces, qué?..."

Mis días se parecen a esa frase de Coleridge: el alma se dispone para poder recibir
a quien sale a mi encuentro,
La mente y el corazón dejan de lado todo lo pensado o soñado
para servir y testimoniar al Padre en lo que Él deposita en mí, ¡hasta en los sueños!
¡ES TAN LINDO PERMANECER EN ÉL...!

domingo, 30 de diciembre de 2012

SABIOS, INTELIGENTES, ANSIOSOS DE ADORAR...


"...Los que estaban lejos, vieron LA LUZ
y van tras de ella..." (Mt.2,1-12)Tenían todo, riqueza, castillos, oro,
tierras, estudios, pero sabían que ALGO NO CONOCÍAN, ALGO LES FALTABA, NO POSEÍAN,
 y por eso salieron presurosos a recibir ESE REGALO DE DIOS.
LOS REYES MAGOS Y
DESDE CADA RINCÓN DE LA TIERRA, LOS PUEBLOS,
querían conocer a QUIEN SERÍA EL REY DE REYES.-
Quienes podían hacer el intento, llenaban sus alforjas
con todo lo mejor que podían ofrecer.
Caminaron varios días
y cuando llegaron al pesebre,
entraron con temor y temblando,
no sabían por qué,
pero sintieron una emoción muy extraña.
Cayeron de rodillas
ante la belleza tan inocente de esa carita,
tan hermoso como desamparado,
porque todos sabían que Herodes lo buscaba.
Tan puro como todo niño,
pura invitación, puro amor,
¡Le ofrecieron todo,
el ser, el tener,
la mirra
que da respiro anestésico
a la humanidad doliente,
el oro que se paga como tributo de reyes,
las oraciones,
el incienso que perfuma los santos lugares...
Simeón dijo que al verlo
se le volvió joven la sangre,
se fortalecieron sus músculos,
sintió un optimismo tan grande
que sólo podía venir
de manos de DIOS!
 
Ojalá cada uno de nosotros podamos sentir lo mismo, para comenzar una VIDA NUEVA,
distinta, santa, pura entrega.
Ojalá podamos des-hacernos de "nuestros castillos interiores"
y disponernos a emprender el camino,  para llegar a la esencia del pesebre hogareño de nuestra familia. Arrodillar el alma ante el Dios presente, indefenso, pequeño, que viene a hacerse carne en nosotros .
Eso es tener corazón misionero, salir a RECONOCER A JESUS EN CADA HERMANO, hay que abrirse el camino  y llevar buen ritmo, parejo, siempre y con todos.

A enfermeras y enfermeros de la ciudad (public.en EL COLONO DEL OESTE)



Yo que he salido a caminar mi calle
en esas horas de colores tiernos,
puedo deciros de su estremecida vocación de silencio…
…quiere ser calle de cielo..”
Dice Antonio Requeni en su poema.

Y Juan José Saer pudiera agregar :
“…el olor de café, denso como un abrazo, en la casa quemada de gran amor……con los ojos cerrados oigo voces ajenas cantar mi misma canción y sé que esté donde esté, se está siempre en la TIERRA NATAL, porque un hilo invisible, cuya medida es la que uno le impone, te acompaña indefinidamente dando alteridades del recuerdo que ya son leyenda…”
Y nuestras calles… ¡Gracias a Dios! ...aún se visten muchas veces de silencio, son calles de cielo. Se hacen leyenda y cuentos, y se dispersa el irreemplazable aroma de café, que despierta un dejo de amor y ansia de re-vivir. Uno siente el alma respirando brisa y ternuras idas, con el dulce sabor de aquélla alegría que llenaba todos los espacios…una paz impagable.
La vida, también aporta días en que hiere las entrañas con situaciones extremas y que, entre los recuerdos felices, afloran…no para obnubilarnos, sino para reconocer que Dios, siempre ha puesto SUS ÁNGELES CUSTODIOS a nuestro lado. Seres íntegros, solidarios, nobles, sacrificados, que escriben con su apostolado, muchas páginas de la historia de la comunidad; seres que no sólo saben el sentido de su deber y oficio, sino que la ternura de su corazón, puesta en cada gesto, en cada acto y palabra, sabe consolar y serenar el espíritu de quien los llama.
¡Ah, Señor! Cuánta pena alivian…bendícelos hoy y siempre. Ellos son los enfermeros de hospitales, sanatorios, enfermerías, emergencias, geriátricos…empresas todas, que prosperan cuando hay entrega, humildad y disciplina. Estoy segura de que Dios les tiene preparada una indulgencia muy especial por lo que son, hacen y dan.
Cuando el dolor acosa, no se tiene la capacidad pensar más que en uno mismo.
Pero“ellos” saben que el dolor y el sufrimiento generan respeto y un espacio sagrado. Al decir de San Camilo, patrono de los enfermos y de los profesionales de la salud, “…ellos deben cuidar del enfermo con la ternura, el candor y devoción, como los que tiene una madre con su hijo”.
San Juan de la Cruz dice: “…un siervo herido, por tu vida asoma y de ti mismo el aire fresco toma…”
Los profesionales de la salud comparten el camino de la Cruz ajena y a la vez, el enfermo es también apóstol desde su misma enfermedad, porque nos convoca a obrar con misericordia.
El enfermero sabe que aparecen sorpresivamente, necesidades concretas que requieren soluciones concretas y rápidas. Ellos, con su destreza, idoneidad y equilibrio sereno, hacen posible que “todo pase dignamente” y el enfermo se colme de agradecimiento. Esos enfermeros, se sumergen en la realidad para transformarla y casi diría “transfigurarla”. ¡Es de tanta nobleza lo suyo!
Y nuestras enfermeras y enfermeros tienen la humildad sabia.
Esa misma de Jesús, cuando lavaba los pies a sus apóstoles, que no los miraba por sobre sus hombros, sino que su mirada subía desde los mismos pies hacia arriba, en toda su humanidad.
Por supuesto que en todo oficio o profesión, existen los ineptos, insensibles, indiferentes y hasta groseros, gruñones y perezosos. Personas que, al igual que todas, fueron “seleccionadas” para ese trabajo, por un personal directivo que CONFIÓ en ellos y no saben corresponder con inteligencia, respeto, incluso hacia sí mismos, al punto de arriesgar su trabajo. ¡Pero nada les importa!. De ellos no hablemos.
Antes, en mi lejana niñez, la visita domiciliaria era más sanadora (¡¡¡Y aún lo es!!!) que la misma medicación recomendada. La paz que trae el médico al alma del enfermo, sus preguntas, una sonrisa, una palmeada o palabra de FE, de esperanza, dejan en quien lo necesita, adrenalina pura que incentiva todas sus hormonas y logra que se sienta nuevo. Porque también el profesional, se transfigura en Jesús, por la sutil invitación a la Fe que exorta, por el bendito “DON DE GENTES”, hoy tan perdida virtud divina.

-- 

domingo, 9 de diciembre de 2012

CON SABOR A REDENCIÓN.



                                                  


Es ésta una más de las estaciones de trasbordo, en el camino procesal de la vida y del amor.
A veces, tan herida queda el alma, que ni fuerzas sobran para abordar a un próximo  viaje.
Y no se distingue, si allí termina todo o comienza lo mejor.
Por eso, a veces me gusta tomar distancia de demandas y exigencias.
Dejarme disolver en el fluir del proyecto divino y sólo eso...fluir, como vertiente que busca llegar al río.
Estoy segura del poder curativo del amor, me supero en lo que creo insuperable, porfío, sigo adelante y elijo un modo distinto de transitar los días.
Para que TRASCIENDA LO TRASCENDENTE!
Y logre sublimarme como normal "SER HUMANO", en la conexión sensible de QUIEN TODO LO PUEDE, LO SABE, LO ENALTECE.  







Espera...





En el sofá, mi espera desolada,
de soñarte mucho, aún despierta.
Soñar que veo abrir la puerta
y llegas alegre, imagen adorada.

Me encanta la vida así, callada...
como el piano en su rincón
sin tu concierto.
El teclado con pana recubierto
que espera por tus manos
ser tocado.

URGENCIA SANADORA.

                                               

   Acaricia la brisa y me deja ansiedad de mar,
  relente sabio...la vida reclama descanso

LA MESA


La mesa es el altar de la familia.
Es ese lugar donde
lo humano y lo divino 
se nutren mutuamente
en el darse.
Comunicación
de dimensión profunda y santa.
Única.
Aromas, sabores, secretos,
intuición, miradas, anécdotas y sonrisas...
Sonidos insustituibles:
los cubiertos rozan el plato, el cristal.
El crujir del pan tibio de tan fresco.
El "SHHH" de la soda O LAS BEBIDAS.
¡Y LAS VOCES!
CONJURO DE VOCES,
de todas las edades..
Confidencias y consejos...
¡LA MESA...!
tan sublime
como las uvas en cognac
que preparaba mi suegra..
¡LA MESA...
DULZURA CON SORPRESAS
EL SELLO DEL HOGAR!




















CUENTO TONTO DE UN DEPRESIVO

         

Muy solo en la vida el dolor lo acosaba
y en su generosa alma cobijo le dio.
Lo grabó su mente, lo cargó su espalda,
lo llevó a la ruina
¡y se acostumbró!
Con él almorzaba, con él se afeitaba,
y hasta algunas veces con él dialogó.
Perdió su trabajo, se fueron amigos
anestesió su pulso
y casi murió.
Hasta que un buen día recorrió su entorno,
repasó unas fotos, sonrió con  algunas
¡se reconoció!
Se vio tan distinto...
se hizo preguntas,
no había causantes
 y oyó el segundero voraz del reloj.
¡Le dio gran apuro, tomó su camisa, empuñó la pala, hizo un hondo pozo 
y allí lo enterró.
Buscó a su amada, le contó la historia
y ella muy sonriente,
feliz,  lo abrazó.
Volvieron dichosos y pronto un hijo, al hogar llegó.



Si no entierras tu pesimismo, todo muere alrededor.





Un día más

                                     

 


         Los cristales del ventanal parcializan el mundo
que transcurre por las calles.
Complace ver la vida que se mueve al ritmo de la paz.
Algunos con la tarea cumplida, volviendo a casa
otros con el desgano propio del clima tórrido
que padecemos.
Pero todo suma en delicada elocuencia
que reclama serenidad al caer la tarde.
Algunos rostros tensos, recios, casi atormentados.
Otros sosegados, ansiosos del remanso
Multiplicidad y riqueza de vidas diferentes
que, al fin, se integran con afán conciliador
en trascendente reunión familiar;
único y especial bienestar que
 transmuta obstáculos en nimiedades.
Un día más se va por el horizonte dorado
y se respira  radiante, el orden del universo,
¡PATRIMONIO DIVINO!

sábado, 8 de diciembre de 2012

FASCINADA





Se dice en zumbidos el viento.
Acerca vida, rumores.
La lluvia besa mis mejillas.
Camino apacible.
Como heroína de leyendas
guardo en mis alforjas
un pretérito feliz.
Crece el alma en recuerdos,
se ensancha el sentimiento etéreo.
"UN CLAROR CELESTE
DE LA TARDE, ILUMINA TODO"
al decir de GABO.
Promete espléndido amanecer.
Camino bajo la lluvia
y en gratitud divina
me empapo de fascinación.

Sería hermoso que todos gozáramos también de la lluvia, no sólo del sol...
"CUANDO LA FUERZA DE LA NATURALEZA SE SUMA A LA SABIDURÍA DEL TIEMPO, SE ALCANZA LA NOBLEZA"

JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?