lunes, 7 de diciembre de 2009

No permitas, Señor...

No permitas Señor, que me encierre en mis preocupaciones y penas, no dejes que mi boca sólo se llene de lamentos.

¡Ayúdame a salir de mí mismo, para alabarte, a TI sea la gloria hoy y siempre! .

Se me hace difícil este peregrinar, es cuesta arriba y mi Cruz es muy pesada, ayúdame Señor, no permitas que me venza el cansancio y la rutina.
Prende una luz de Esperanza en mi camino, danos paz, para que en nuestras relaciones, podamos dar FE de esta unión.-

Enamorada de mi Señor...

Un ocaso dorado, sereno, espirituoso


despliega su manto sobre la senda mansa.

¡Sagrario de amor y de esperanza

donde adhiere el silencio su latir glorioso!´

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En la cima que, la soledad, su temple impuso,

PAZ halló mi alma y volvió la VIDA, derramada.

La grieta de dolor abrió su curso

para aventar ventura en la alborada.


Como rápido andar, de líquido deshielo,

lavando todo lo que, en saciedad resbala,

me contó de lo bello que es el Cielo

cuando el mismo Creador nos apuntala.


Y olvidé el agravio, la mentira, las afrentas...

del prójimo, su maldad y prepotencia.

En afán de inmolar ante Dios, mi existencia

y la abnegación del alma irradiada.


¡Es tan tierna invitación, su fiel mirada...!

Y la misericordia de Corazón, ¡ su esencia !

que hoy camino de SU mano, enamorada.




La Esperanza
es el horizonte
donde Dios espera.
Quien la hospeda
lleva la estrella
hacia la insaciable fuente.









JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?

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