sábado, 28 de noviembre de 2009

Les dejo a Salchichón, para desearles...

Dios va en nuestro caminar...






Cuando el hombre nada tiene y sed soporta....

Cuando el hombre pasa hambre y agua nos da.

Cuando el débil a su hermano fortalece...

¡Va Dios mismo en nuestro mismo caminar!


Cuando sufre el hombre y logra la esperanza...

Cuando espera y no se cansa de esperar..

Cuando amamos, aunque el odio nos rodee...

¡Va Dios mismo en nuestro mismo caminar!


Cuando crece la alegría y nos inunda.

Cuando dicen nuestros labios la verdad.

Cuando amamos el sentir de los sencillos.

¡Va Dios mismo en nuestro mismo caminar!


Cuando abunda el bien y todos lo comparten.

Cuando el hombre donde hay guerra pone paz.

Cuando "hermano" le decimos al extraño...

¡Va Dios mismo en nuestro mismo caminar!


Bellísima canción de Nuestra Iglesia del Señor,

¡para pensarla!.- Besito-

Los grillos...


Esos bichitos que nos aturden, en las fogosas noches de verano...
Esos que cuando tocan una ropa, dejan su huella en un rosetón mordido...
Esos que tienen la facultad de desorientarnos, porque si creemos que están en el lado sur de la casa, por su sonido de violín atascado, están en el norte...

Ésos....

Ellos, sólo vienen para enseñarnos a cantar, aún en medio de las oscuridades de la vida.

JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?

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