jueves, 13 de agosto de 2009

Raconto

Reconforta leer a los grandes, sean filósofos, científicos, músicos, escritores, escultores, pintores...
Y digo "grandes", no por haber recibido un premio, sino por el ingenio que compendian, trasmiten, producen.
Merecimientos individuales que cosechan a través de su peregrinación; ese estado de gracia que se alcanza después de mil caídas y logros, con ánimo dispuesto a reanudar el tránsito a pesar de los avatares cotidianos.
El amor, la nostalgia, la audacia y hasta la ironía con que cada ser define su mágica vibración y amerita su lucha, por cumplir la misión propuesta desde lo alto.
La forma en que se presdispone para sentir que el universo vibra en armonía con la diversidad y aborda el paso concomitante, que lo lleva a una nueva experiencia.
Uno aprende de ellos el ánimo concreto con que se paran ante la vida y no decaen ni se revelan. Resuelven, se ingenian, cambian rumbos...
La vida nos toca, pasa y deja su estela en diáspora incesante.Nosotros debemos inventar el proceso de adaptación para unirnos en armonía y no ser golpeados distraídamente, ni sometidos a responder con actitudes intrascendentes y vanas.
En la conducta humana todo trasciende...
la alegría, el desconcierto, la emoción, el llanto, el baile, el canto, TODO tiene vibración que emana del alma y busca dispersión.
El conocimiento racional, la percepción, el silencio del que escucha atentamente, lo accesible y lo inaccesible, la espera del que sueña, la impaciencia del desorbitado, la entrega en el dar. Dar desde el corazón, en lo simple y en lo esencial, la sombra de la incertidumbre, el temblor de la duda, el temor, lo raro y lo habitual, TODO nos toca, nos influye o no, en la esencia sensitiva y de acuerdo a cómo estemos preparados para responder, será o no, el cimbronazo final. Todo depende de nuestros reflejos ante los estímulos del vivir.
Por eso es bueno leer a los grandes. He leído muchísimo. He reído y llorado con cada personaje, por sus luchas y su empeño, su coraje y su reflexión. Creíble o no, aceptable, reñida... la forma en que cada uno resuelve sus dramas, es inagotable.
¡Y a veces creemos que el mundo se acaba en una noche de angustias o incertidumbre...!
En la robustez del universo, se han probado los sistemas más diversos e inverosímiles; se suscitan las más diversas reacciones ¡ y es tan divertido leerlas!
además de que así se propician conductas más variadas aún y vemos que la vida es eso: transitar, probar, intentar,caer, levantarse mil veces de modo diferente y en cada uno de ellos sorprendernos, disfrutar y ser capaces de estallar en una carcajada final que nos prepare a vivir mejor y se compendie como sana lección.
Ya me explayo con lo que he rescatado de los GRANDES, si querés compartirlo, te va a gustar... besito.

HERMANOS

Los une la tragedia

que precipita el desenlace.

Pero cada ser vibra

sensiblemente y en exclusivo

ante el estímulo

del mundo que le toca en suerte.


Uno,

se acerca a la sordidez

que se impuso ante su familia.

El otro

se esmera por los afectos

que la familia entrega.

Cada cual procura

lo que su criterio le dicta

para la integridad del ser.


La vida es eso.

Biodiversidad

aún entre hermanos

por los que trascurre

idéntica savia...

JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?

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