sábado, 5 de septiembre de 2009

Mi valeriana

Estábamos en clase de Literatura y yo venía trastabillando en la vida, con un compendio de problemas familiares, fallecimiento de personas muy queridas, todo se me complicaba. Realmente fueron los siete años de vacas flacas y no llegaban los de las vacas gordas. Mi ánimo era una sombra que arrastraba, me costaba seguir adelante.

Y el profesor insistía en que yo debía dejar de escribir cosas tristes (como todos, cuando uno lleva angustia en el alma, no se puede mentir y escribir jocosamente) y debía inspirarme en algo amoroso y felíz.

Sabía que hacía tiempo que yo estaba separada de mi esposo y quería que escribiera algo erótico, algo de parejas. ¡Y me costaba un triunfo! la misma desazón de estar sola hacía que no pudiera inspirarme en el tema.

Le hice caso a otro profesor amigo que es de Uruguay y siempre nos escribimos, a quien yo le comentaba que me era difícil escribir un soneto. Porque prefiero los poemas de versos libres. Y él me aconsejó algo que resultó y es que antes de escribir me "cante" la música de las sílabas conque deseo desarrollar la poesía.

Sean octosílabos, endecasílabos, etc.

¡Me la canté! y salió esto:


En la minuciosa prioridad de mis anhelos

halaga día a día tu insolencia

de pedir, gota a gota y con clemencia,

un hálito de amor para tu vida.


Te concedo en ofrenda mi aposento

y el esplendor de una sutil locura.

Cualificas la noche con tu calma

y preservas la manzana en tu ternura.


Del amor intenso en su tormento

se cuece delirante la amalgama.

Y cuando el sol besa el firmamento

¡remedias mejor que valeriana!


¡Entonces comprendo tu insistencia

y te nombro dueño de mi alma!


¡Ya está!-¿Gustó? ¡Es lo que hay...!
¿Saben que la valeriana se toma para tranquilizar? re.léanlo y opinen.-

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JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?