jueves, 22 de julio de 2010

Siempre el silencio..

¡Cómo insisto!
¿Verdad?
¡Es que amo tanto el silencio!
Es mi música preferida.
Hoy escuché hablar de él.
Y es como que hablan de mi mejor amigo.
Puse atento mi oído,
porque me duele si lo desdeñan.
 Hablaban de una relación de pareja.
Mi amiga Soledad 
aconsejaba a otra, Araceli,
porque a esta última
le resuta difícil entablar amistad
con un joven que mucho la atrae.
Sucede que él es alguito soberbio,
autoritario
y no hace falta decir más...
todo rodea a esos dos adjetivos.
___Tienes que llamar su atención
actuando como él, eso resulta.
__decía  Soledad, sonriendo.
Araceli no estuvo de acuerdo
ella pensaba que actuando con humildad
llamaría más su atención.
¿Ustedes cómo piensan?
Yo insínué otra actitud:
Si es soberbio y autoritario,
debes comenzar
mostrándole tu admiración,
él necesita sentirse eje del grupo
Sonriente, solícita, mesurada.
¡Nada les cae mejor que lo escuchen!
¡Lo aplaudan!
No obstante, es bueno hacerlo "bajar"
del podio,
cuando se cree exclusivo.
No mancillando. No burlando.
Simplemente , trayendo a ése, su mundo,
el relato de otra persona con más virtudes,
con mayores méritos,
con actividades notables
y reconocidas por su entorno ,
premios, honores ganados...
Tal vez, en "sus silencios"
él  abra otros caminos
creativos,
para no sentirse nada.
Aunque en los largos corredores de mi vida,
recuerdo a una amiga del secundario
que me halagó con una frase que jamás olvido:
"..¡Me gustan tus silencios!
porque en ellos dices mucho más que yo,
con mil palabras."
Entonces , tal vez también sea bueno
¡tan sólo dejar hablar al muchacho!
Sin  acotar, sin pronunciar letra,
sin titubear.
He comprobado que los silencios hablan.
Y en Este caso,
creo que es donde más elocuencia cobraría.
El telón cae "de maduro".



JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?

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