domingo, 20 de enero de 2013

Los misterios de la IGLESIA

              La vida y la muerte, el dolor y la alegría, 
los grandes fenómenos sociales , el trabajo,
los secretos del corazón,
la amistad, el pecado,
las relaciones humanas y la soledad...
toda esa vida humana
nos la entrega
LA PALABRA DE DIOS
EN UNA LUZ NUEVA Y VERDADERA.
EN "ELLA"
nos encontramos a nosotros mismos,
a nuestros hermanos
y aprendemos a construir una comunidad que,
fiel a las leyes de Dios,
encuentramos también
un sentido, un gran mensaje de esperanza
en la PROMESA
PARA TODO SER HUMANO
Y PARA CADA SITUACIÓN.
ESA PALABRA,
es el único remedio para todo disgusto
y único refugio contra las tentaciones.
LA IGLESIA ES MISTERIO Y COMUNIÓN:
MISTERIO,
porque por más que busquemos sentido
a muchas revelaciones,
no se lo encontraremos en "esta " vida.
Y porque existe una relatividad
a veces inconsistente.
TODO ESO SÓLO TIENE VALOR
EN  EL DESIGNIO  CRISTOCÉNTRICO,
en los documentos conciliares,
en los SACRAMENTOS Y PRECEPTOS,
la forma fundamental de la
PRESENCIA Y SU REVELACIÓN.
           ES COMUNIÓN:
porque
LA IGLESIA LLEVA DENTRO DE SÍ
AL HIJO DE DIOS, JESÚS,
CENTRO DE LA HISTORIA HUMANA
FUENTE Y MODELO DE LA COMUNIÓN CON DIOS.
¡PARA ESO VINO AL MUNDO ESTE AMADO JESÚS!
ÉL, propone la común unión entre todos los seres humanos,
de diversas razas, creencias, estudios, personalidades,vocaciones,
trabajos, relaciones;
 A LA LUZ DE LOS DONES DEL ESPÍRITU
Y LA CONFIRMACIÓN DEL CONCILIO (LUMEN GENTIUM)..
PARA QUE TODOS PODAMOS ACCEDER A UNA PARTICIPACIÓN REAL
EN EL SERVICIO DE Y A,  TODO EL PUEBLO DE DIOS.
¡ESA ES NUESTRA MISIÓN!

JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?