jueves, 16 de julio de 2009

Resolución



Era su vida fino engarce de perlas,


así, día a día,


unida a su eterna angustia


de no encontrarse, de sentirse inútil,


triste, desconocida.


Una mañana se decidió:


Pensó en los demás,


nunca había hecho


nada por nadie.


Se lanzó al peregrinaje


casi muerta,


ebria de soledad


bajo el poder de la tiniebla intensa.


Tiniebla en la que estuvo oculta


por años.




Hubo pasadizos de piedras,


hubo espinas y vados,


le asombró la verde llanura


y decidió un descanso.


El camino fue largo


la gente la observaba.




De pronto,


algo celestial turbó su atención.


Sintió el lugar,


como "elegido por Dios"


para ella. Quedó en contemplación...


Anhelo impulsivo, cercana sensación.


Fragancia refrescante, mentolada,


huella balsámica de aromas


cítricos y herbáceos, especiados.


Mucho misterio.


¿Protección? así lo sentía...


Se imaginó como hiedra


por la tapia sostenida, bella,


fecunda, solidaria.


Aroma de corazón maderoso, nobleza inmune.


Minuta de violetas, sándalo, jazmín,orquídea...


inclusión, optimismo, bondad


¡un dejo de dulce algarabía!


Y recordó haber oído muchas veces que,


donde está la Virgen,


hay fragancias maravillosas.


Y se sintió protagonista de un milagro.


¿Leyenda? ¿audacia, placidez?


No pudo discernirlo.


__¿Qué es, Señor? __ preguntó.




¡EL CIELO ANDABA EN LA TIERRA!


¡ERA EL AMOR PEREGRINO!


Una estrella cercana, ¿tanta calma?


tanta paz...sin dudarlo dijo:


__¡SOLO EL!


Entonces sí, descansó su alma


encontró el CAMINO, esa mañana...


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JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?

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