martes, 14 de julio de 2009

Sólo una ola puede tanto...


Absorta en el muelle,

la ventisca despierta mi admiración.

El chubasco reitera su acoso,

hasta empapar mis ropas,

la piel bronceada, la colorida reposera...

Cada ola trae afanosa

la diversidad del encanto.

Incólume se yergue
ante la fuerza del viento,

que la somete sobre la arena.

Con bronca, hilvana un nuevo intento.

De mayor altivez.

Condensa su prodigio en caldeado vientre

y un murmullo pesado anuncia

su ferocidad despierta.

En espléndida cumbre

se dibuja erguida y nívea.

Arremete en el vacío de un instante

para sorprender a los peñascos.

Se esmera en un galope inusitado.

¡Rompe contra ellos

y se eleva

en el despliegue de mil gemas

transparentes, saltarinas!.

Vuelve a su cauce

en sedosos hilos

y desposita sobre el arenal

las opulentas medusas que,

indefectiblemente,

anuncian cambio de tiempo.


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JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?