sábado, 15 de agosto de 2009

Reencuentro

Avanza desolado.

Cruza el puente sin mirarlo,

absorto, desvalido

y en su mente

un amor nunca olvidado.

Al retomar el camino agreste

asoma entre piedras, el hilo acuoso,

donde sacia su sed, de rodillas,

y refresca un fruto

de corazón meloso.

Cruza el vado,

breve alcantarilla

y vuelve a subir la cuesta

¡y la padece!

el camino del Sepulcro le parece

por lo duro, empinado

y sin estrella.

En lo cóncavo de una roca se guarece

y mengua el cansancio, recostado.

¡Sueña verla sentada, a su lado!

mimándolo como sabe no merece

y despierta asustado por el viento

que lo agrede

en enemistad perenne.

Baja la cima, columna endeble,

carga en sus hombros desaliento,

zozobra, inquietud y hasta lamento

por desandar lo que feliz,

y junto a ella, ha compartido.

Sabiendo que fue él

quien más ha herido

el corazón de su siempre bien amada.

¡Y de pronto la ve!

¡ahí sentada!

en las gradas del viejo anfiteatro.

Se abrazan en ternuras y emociones...

presagian un amor pródigo y santo.

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JORGE LUIS BORGES

"...No hay un solo día que no estemos un instante en el paraíso, porque siempre hay algo o alguien, que, con su sola presencia, aliviana la pesadumbre de vivir..."































































































































De Alfonsina...

"...Hielo y más hielo recogí en la vida.
Yo necesito un sol que me disuelva..."

Pobrecita, no reconoció el fuego
del Espíritu, que la habitó siempre,
en su raciocinio, en su fortaleza,
en su ciencia...
¡QUIÉN si no ÉL!







¡Bienvenidos!

De una canción de Baglietto, que hace magistralmente junto al incomparable Lito Vitale, llamada "Y no olvides que un día, tú fuiste sol", me encantó rescatar algunos de sus versos...son maravillosos...

"No dejes de asombrarte
ante un nuevo nacimiento de tu jardín...
no escondas ni la pena ni el dolor...
no saltes en pedazos,
no entregues tu diamante,
no permitas que se pierda tu cosecha...
¡busca la raiz!
Baja hasta tus valles
que éste es tu país,
donde están tus riendas,
tu espuma, tu verdad...
...donde naufragaste, haz crecer mil rosas..."

Lindo, como consigna de una mañana, ¿verdad?

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